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Diplomacia peruana brilló en consejo de seguridad de la ONU

En medio de la crisis de Siria, el Perú presidió en el mes de abril el órgano principal encargado del mantenimiento de la paz, por lo que convocó y condujo ocho reuniones.

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El Perú es —por quinta vez en su historia— miembro no permanente del Consejo de Seguridad durante el periodo 2018 y 2019. Se trata, conforme a la Carta de las Naciones Unidas, del órgano principal encargado del mantenimiento de la paz y la seguridad internacionales. Está compuesto por quince Estados, de los cuales Estados Unidos, la Federación Rusa, China, Francia y el Reino Unido, son miembros permanentes.

El Perú ejerce esta responsabilidad en un escenario internacional complejo y polarizado, en el que emergen nuevos desafíos y vulnerabilidades. Proliferan los conflictos internos con actores no estatales, incluyendo grupos terroristas. Los conflictos violentos y las crisis humanitarias más graves se concentran en África y en Medio Oriente, y afectan a decenas de millones de personas, de las cuales las mujeres y los niños son particularmente vulnerables.

Durante el mes de abril le tocó al Perú ejercer la presidencia del Consejo. Esto ha coincidido con la crisis suscitada por nuevas denuncias sobre el empleo de armas químicas contra la población civil en Siria, esta vez de la localidad de Duma (cerca de Damasco), y el subsecuente bombardeo de objetivos militares en ese país, una operación conducida por Estados Unidos, Reino Unido y Francia.

Veto ruso a propuesta norteamericana

El bombardeo de la coalición occidental ocurrió el viernes 13 de abril, días después de que Rusia vetara un nuevo proyecto de resolución, presentado por los Estados Unidos y apoyado por otros once miembros del Consejo, incluido el Perú. Este proyecto estaba destinado a crear un mecanismo independiente e imparcial que pudiera investigar las denuncias sobre el empleo de armas químicas en Siria y encontrar las responsabilidades del caso.

La presidencia del Consejo de Seguridad, ejercida por el embajador Gustavo Meza-Cuadra, representante permanente del Perú ante las Naciones Unidas, convocó y condujo hasta ocho reuniones de emergencia, antes y después del bombardeo realizado por la coalición occidental. En dos de ellas estuvo presente el secretario general António Guterres.

Durante los encuentros los miembros del Consejo presentaron sus respectivas posiciones, en algunos casos en tono acusatorio, en otros buscando reducir la tensión y evitar mayores escalamientos. En ese contexto, el Perú, al tiempo de condenar cualquier utilización de armas químicas, destacó la necesidad de que toda respuesta a este crimen atroz se produzca en el marco del derecho internacional y la Carta de las Naciones Unidas.

El país llama a la protección de la población civil

En ese sentido, el Perú apoyó, y sigue apoyando, el desarrollo de investigaciones a través de la Organización para la Prohibición de Armas Químicas (OPAQ) y la creación del referido mecanismo de atribución de responsabilidades. Consistentemente llamó a la distensión y a la urgente necesidad de proteger a la población civil y poner fin al conflicto sirio.

Además de atender la crisis, el programa de trabajo de la presidencia peruana, para el mes de abril, se centró en las prioridades y orientaciones establecidas para la participación en el Consejo de Seguridad. Ello con el objeto de promover un enfoque preventivo para enfrentar con mayor coherencia los conflictos contemporáneos.

El Estado peruano promueve un enfoque de “paz sostenible”, definido como un objetivo general y un proceso permanente, orientado a prevenir el surgimiento o escalamiento de los conflictos enfrentando sus causas profundas. Este enfoque, central para la gestión del secretario general António Guterres, es también consistente con la experiencia peruana en materia de pacificación, y con la necesidad de prevenir que desafíos globales —como el cambio climático, al que el Perú es particularmente vulnerable—deriven en situaciones de conflicto o crisis humanitaria.

En definitiva, el sostenimiento de la paz pasa por construir amplios consensos nacionales en torno a la necesidad de fortalecer capacidades preventivas e instituciones inclusivas, para construir en torno a la necesidad de consolidar la paz y la seguridad, y promover el desarrollo sostenible y la defensa de los derechos humanos.

Prevención de la violencia sexual

El 25 de abril se celebró una reunión de alto nivel presidida por el embajador Néstor Popolizio, canciller del Perú, en la que participó también el secretario general Guterres, en la cual se discutió la sistematización del enfoque de paz sostenible en las operaciones de mantenimiento de la paz de las Naciones Unidas.

En ese marco se promovió una mayor participación hacia los objetivos compartidos por las organizaciones regionales, instituciones financieras, el sector privado y la sociedad civil, y en particular de mujeres y jóvenes.

El Perú ha destacado, en la presentación del programa de abril, la importancia del involucramiento de mujeres y jóvenes en los procesos nacionales de prevención, solución de conflictos y consolidación de la paz, que incluye también la lucha contra el terrorismo.

Con ese propósito, la presidencia peruana ha organizado sendos debates, abiertos a todos los países miembros de la organización, sobre la prevención de la violencia sexual durante los conflictos armados, sobre la base del empoderamiento de la mujer y su acceso a la justicia, y sobre los desafíos y oportunidades que la participación de la juventud puede representar en la agenda de paz y seguridad internacionales.

Importante lucha

Se convocó a una discusión interactiva sobre la lucha internacional contra el terrorismo y sus vínculos con el crimen organizado transnacional. En este encuentro participaron seis organizaciones regionales y subregionales para compartir experiencias y generar sinergias entre sus respectivos esfuerzos para enfrentar tales flagelos.

La nación preside actualmente el Comité contra el Terrorismo, uno de los principales órganos subsidiarios del Consejo de Seguridad, y desde esa posición promueve una mejor coordinación de los distintos actores involucrados en la lucha antiterrorista.

Durante la presidencia peruana se celebraron también reuniones sobre los dos países de la región que forman parte de la agenda del Consejo: Colombia y Haití. Los esfuerzos de ambos territorios para construir una paz sostenible cuentan con el firme apoyo del Perú. Ambos procesos avanzan hacia sus respectivos objetivos, y son decisivos para consolidar a la región de América Latina y el Caribe como una zona de paz.

El ejercicio de la presidencia del Consejo de Seguridad en un mes particularmente complicado, por los recientes desarrollos internacionales, ha puesto de relieve la capacidad de la diplomacia peruana y el carácter ponderado y constructivo de una política exterior comprometida con el multilateralismo, el derecho internacional, el principio de solución pacífica de las controversias y la protección de los civiles.

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