Connect with us


Actualidad

Empleabilidad en los jóvenes de Latam en Alianza del Pacífico

La educación tecnológica superior debe ser tomada en serio por los jóvenes. Es un mito que solo la universidad va a colocarlos en la ruta del éxito.

Publicado

en

A inicios de abril se llevó a cabo la Reunión de Alto Nivel por la Empleabilidad Juvenil de la Alianza del Pacífico (AP), en la sede de la Cancillería, y contó con la participación de representantes de Perú, México, Colombia, Chile y Suiza. La inauguración estuvo encabezada por la vicepresidenta peruana, Mercedes Aráoz, quien afirmó que los jóvenes deben tener opciones de trabajo mucho más modernas. Sin embargo, señaló que las economías de la región aún no cambian las formas de preparar a los niños y a la juventud para que sean empleables en este nuevo mundo, donde la tecnología nos invade. La vicepresidenta también indicó que la inteligencia artificial está reemplazando las labores que se realizan en las empresas y hogares.

Por su parte, la viceministra peruana de Gestión Pedagógica, Ana Patricia Andrade, recordó que el proyecto de vida hace varias décadas era jugar, ir a la escuela, ingresar a una modalidad de educación superior, trabajar siempre en un mismo sector, casarse, tener hijos, jubilarse y vivir de sus rentas. Sin embargo, aseguró que dicho escenario —desde hace algunos años— ya no existe, y que el actual sistema educativo no se ha enterado o se ha enterado poco.

Realidades laborales

“El 35.6% de los jóvenes ingresa a la educación superior, y tan solo uno de cada cuatro opta por el sistema educativo tecnológico. Es por ello que hemos emprendido una reforma en este sector”, sostuvo Andrade.

Acotó también que el 18% de personas entre 19 y 25 años no estudian ni trabajan, y que aún existe el mito de que la universidad los va a colocar en la ruta del éxito, dejando sin valoración a la educación tecnológica.

En los paneles estuvieron presentes las principales autoridades de los ministerios de Educación, Trabajo y Relaciones Exteriores de los países de la AP; el director del Banco Mundial para Bolivia, Chile, Perú y Ecuador, América Latina y el Caribe, Alberto Rodríguez; el embajador de Suiza en el Perú, Marcus Alexander Antonietti; y el representante del Organismo Internacional de Juventud para Iberoamérica, Max Trejo, entre otros.

 

Objetivos trazados

La finalidad de la reunión fue avanzar en la agenda de empleabilidad, educación dual y emprendimiento, generando un espacio de discusión para concretar planes de acción sólidos que impacten en la juventud de los países miembros de la AP.

“Como parte del trabajo con la Alianza del Pacífico, buscamos soluciones y mejoras transversales a los cuatro países miembros, orientadas a facilitar la inserción laboral formal de los jóvenes y promover una discusión multisectorial en el plano educativo y laboral”, explicó Laurent Freixe, CEO de Nestlé para la Zona Américas, compañía auspiciadora de la actividad.

La ejecutiva también detalló que este año identificaron la oportunidad de desarrollar un espacio adicional a los Encuentros de Jóvenes, para hacer seguimiento anual a los avances logrados.

Modelo de integración

El vicecanciller peruano, embajador Hugo de Zela, fue quien dio las palabras de clausura. Durante su exposición informó que los peruanos desempleados llegan a 8.4% de la población (más de 400,000 jóvenes) mientras que el 80% de jóvenes trabajadores se encuentran en la informalidad o subempleo.

“Frente a esta situación es importante resaltar la realización de eventos de esta naturaleza, que nos permiten identificar soluciones y proponer formas de evaluación, a fin de que con el tiempo nuestros países cuenten con las herramientas necesarias para afrontar y reducir el desempleo juvenil”, acotó De Zela.

 

Importancia de la AP

La Alianza del Pacífico ha tenido —desde su creación hace ocho años— un significativo desarrollo y se ha convertido en uno de los mecanismos de integración más dinámicos en la actualidad.

“Este dinamismo ha permitido una serie de logros, como el 92% del comercio intra-AP desgravado, las diez sedes compartidas, la creación del Mercado Integrado Latinoamericano y la Plataforma de movilidad estudiantil”, prosiguió el vicecanciller.

Asimismo enfatizó que esos importantes avances deben estar siempre acompañados del componente humano, por lo que nuestros esfuerzos deben coadyuvar al fortalecimiento de capacidades, especialmente de los jóvenes y de los emprendimientos en los cuales ellos deben encontrar el soporte institucional del Estado.

Concluyó señalando que el Perú y la AP están comprometidos a ayudar a la región para que haya mejor acceso a una buena educación y, a través de esa educación, a verdaderas oportunidades económicas que les permitan desarrollarse plenamente.

Replicar educación

Por su parte, el embajador suizo en el Perú, Marcus Alexander Antonietti —cuyo país obtuvo el estatus de observador de la AP desde el 2013— dijo que, en el marco de la cooperación, la nación europea ha dado importancia al tema educativo, promocionando el modelo tradicional y, a la vez, moderno de la formación profesional dual suiza.

“Este prototipo se puede replicar —incluso en condiciones difíciles—, pero es crucial la cooperación de todos los involucrados: los jóvenes, padres, empresas, gremios, administraciones y las autoridades”, sostuvo el diplomático.

Para ejemplificar esto, Antonietti expuso el trabajo que realizaron junto a Nestlé en la provincia de Aragua (Venezuela) en el 2013. Por ello comentó que si era posible allí, ¿cómo no va a ser posible en los países de la Alianza del Pacífico?

 

Caso suizo

El embajador también señaló que en su país “todos los caminos llegan a Roma, en la educación para tener un diploma”. Indicó que si bien la formación profesional inicial es muy importante, no todos tienen la posibilidad o la competencia para finalizar como doctores; sin embargo, sí poseen una cualidad para realizarse a su nivel.

Asimismo recalcó que, a diferencia de otras naciones, las compañías suizas sí les dan importancia a los jóvenes porque saben de su potencial y voluntad de mejora. Por ello, les abren sus puertas, los emplean y les dan una educación profesional, que dura de tres o cuatro años.

“De otro lado tienen cursos preparatorios para exámenes federales y los preparan en escuelas superiores. Y eso es importante. Son dos diferentes mundos que se juntan, no hay una gran división entre la práctica y la teoría. Hay que prepararlos para los cambios en el mundo laboral”, sostuvo Antonietti.

De la mano

También acotó que se necesita de un trabajo en conjunto. Es decir, así un ministerio haga planes intelectuales, si no hay un contacto directo con las empresas o las diferentes organizaciones del mundo laboral, todo quedará en teoría. Es por ello que se busca ser eficientes, característica que todos quieren.

Culminó indicando que la gran contribución de la formación profesional dual en la sociedad y en la economía es la baja tasa de desempleo juvenil, la alta competitividad, la capacidad de innovación y los especialistas y gerentes en todos los niveles formativos.

Continue Reading
Dejar un comentario

Dejar un comentario

Su dirección de correo no se hará público.

Síguenos