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Política

Gran encuentro de mujeres líderes

Por primera vez en el Perú, se realizó el Women World Congress FCEM 2019 para abordar la igualdad de género y el empoderamiento de la mujer, y trazar los objetivos del desarrollo sostenible de las emprendedoras en el mundo.

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La sociedad no es ajena a la brecha de género que existe en el país y el mundo, en ámbitos como el social, laboral y económico, entre otros. Estas “acciones cotidianas” están siendo normalizadas y muchas veces pasan desapercibidas. Los daños de esta desigualdad se pueden apreciar en diferentes áreas. Tenemos, por ejemplo, la diferencia abismal que existe entre mujeres desempleadas que tienen título universitario (45.5 %) y los hombres con las mismas características (17 %). Otro ejemplo se observa en el salario mensual de una mujer peruana, que es 29.3 % menor que el sueldo de un hombre, en promedio. Así como que tan solo el 26.6 % de los directores de las empresas son mujeres.

Sin embargo, no todo es malo, hay algo bueno también. La equidad de género y el empoderamiento de la mujer nunca estuvieron tan presentes en el debate público como ahora. Cada vez son más las mujeres que consiguen independizarse, adquirir protagonismo en diferentes aspectos de su vida y emprender el negocio de sus sueños. Aun así, los desafíos que están pendientes para disminuir la brecha son muchos. Poco a poco la unión y solidaridad entre ellas está generando que las cifras muestren mejores resultados.

Mujeres empoderadas

Una gran demostración del cambio positivo en estos tiempos es el congreso internacional de mujeres empresarias más importante del mundo, que se realizó por primera vez en nuestro país. Su historia se remonta a los inicios de la Segunda Guerra Mundial, cuando los hombres de Francia se fueron a pelear y las mujeres tuvieron que quedarse a cargo de los negocios y empresas familiares.

Esta situación originó que ellas mismas se organicen y formen un gremio para tratar las problemáticas que surgían en el camino y potenciar sus cualidades. De esta manera se formó, en 1945, Femmes Chefs D’ Entreprises Mondiales (FCEM), que en español significa Mujeres Jefes de Empresas del Mundo. Una asociación que ha crecido en estos casi 75 años y que incluye a más de 120 países y cinco millones de compañías en los cinco continentes. La edición 67 del Women World Congress FCEM 2019 se realizó en el Perú, con la finalidad de analizar los “Desafíos de las Mujeres Empresarias frente a los Objetivos del Desarrollo Sostenible al 2030”.

Marie Christine Oghly, presidenta del FCEM contó, en una entrevista para la revista Embajador, lo que representó el desafío de organizar un evento de esta magnitud con tan solo seis meses de anticipación. “El congreso fue preparado por la Asociación de Mujeres Empresarias del Perú (AMEP), en coordinación con FCEM. Si bien fueron largos meses, para una reunión tan importante como esta ha sido poco el tiempo. Por eso fue un gran reto para nosotras”, detalló. En esa misma línea, Mónica Mezzich, presidenta de AMEP, sostuvo en la inauguración del evento que se debe “implementar lo que aprendamos de este congreso, porque el verdadero aporte de reunirnos todas aquí estará en la ejecución de proyectos que impacten en la vida de las personas”.

Camino a la igualdad

El género femenino sigue estando limitado. Pero no por su capacidad, su intelecto o su fuerza física, sino porque la situación en la que viven restringe sus oportunidades y pone diversos obstáculos en el camino. No obstante, este panorama, el 56 % de emprendimientos están liderados por mujeres, según indicó Mezzich.

Por su parte, la viceministra del Ministerio de la Mujer y Poblaciones Vulnerables, Carolina Garcés, afirmó que el Estado tiene la responsabilidad de garantizar los derechos de las personas, y sobre todo de aquellas que están en condición vulnerable, como las mujeres. “No podemos hablar de desarrollo sostenible si no hablamos de igualdad de condiciones económicas. Y en ese sentido, no vamos a lograr los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) si no garantizamos los derechos fundamentales de las mujeres, y más aun de las empresarias”, manifestó Garcés.

Según el Banco Mundial, la pérdida de la riqueza por la desigualdad de género en el Perú es de alrededor de 160.2 billones de dólares. Esta cifra disminuiría si se lograra una equidad en la sociedad. Es evidente que todavía hay brechas que hacen ver que, a pesar de los avances, en los hechos aún hay una situación de discriminación de las mujeres que vulnera sus derechos por el único y solo hecho de ser mujeres.

“¿Qué podemos hacer para disminuir la brecha de género?”, es una pregunta que surgió en el evento. Según la OIT, la mujer desarrolla el doble de horas de trabajo doméstico no remunerado que los hombres. Para lograr una equidad y responsabilidad de las tareas familiares, tomará 204 años. Por eso, la labor no depende solo del Gobierno, sino de todos y todas, para poder romper con falsas creencias y avanzar hacia el camino de la igualdad.

Tarea de todos

Sinfonía por el Perú es un programa social que ayuda y contribuye con el empoderamiento y educación de las niñas y adolescentes a través de la música. A pesar de que son un grupo mixto, el 60 % son mujeres. En la evaluación de impacto que realizaron en el distrito de Manchay, Miguel Molinari, director ejecutivo del programa, destacó que los resultados fueron positivos para el desarrollo de ellas. Se redujo la prevalencia de conductas de riesgo severas en un 33 %, el tiempo dedicado al trabajo doméstico fue 15 % menos y el embarazo adolescente disminuyó en un 75 %.

De igual manera, Raúl Diez Canseco, presidente de la Universidad San Ignacio de Loyola (USIL), manifestó en el foro que “la única manera de eliminar las diferencias y la desigualdad es con la educación”. Por eso se involucró en el programa Beca 18, que promueve el Estado. “En ese programa nosotros nos preocupamos mucho por no hacer diferencias entre hombres y mujeres. De los 70,000 alumnos que se becaron, el 50 % fueron mujeres. Las jóvenes peruanas cada vez toman mayor conocimiento de que la manera de tener mayores oportunidades es con una mejor educación”, enfatizó.

Compromiso con la igualdad

Aún falta mucho por hacer para lograr la equidad de género y reducir las brechas de desigualdad. Comprometido con la causa, el evento de las mujeres empresarias culminó con la Declaración de Lima por parte del FCEM y el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD), para trazar los objetivos del desarrollo sostenible, contribuir en el

empoderamiento económico de la mujer y facilitar la economía circular a nivel global. Además, la AMEP también se comprometió a apoyar los diez principios del Pacto Mundial en materia de los derechos humanos, laborales, medioambientales y anticorrupción. A través del documento, Mónica Mezzich indicó que expresan su intención de apoyar e incrementar estos principios en el marco de su esfera de influencia. “Tenemos la gran responsabilidad de enseñar y compartir a quienes nos rodean sobre lo mejor que se hace en el mundo, para garantizar una vida plena, satisfactoria y más humana para las próximas generaciones”, finalizó.

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